Hoy me gustaría

ser vapor violeta.

Difuminarme ante tu presencia

y dibujar espectros

bajo la luz tenue de nuestros deseos.

Me gustaría ser,

como en el pasado otoño,

uno de tus caminos por recorrer.

Sinuosa. Expectante.

Hoy me gustaría

volver a ser tu desconocida.

Volver a descubrir

tu mirada sobre mí

y a mirarte sin ser descubierta.

Volver al principio de esta historia

y escribirla de nuevo

con la misma pluma y el mismo trazo.

Me gustaría ser un tango

que enredara nuestras almas,

pero soy demasiado impaciente.

Demasiado fría a veces.

Incluso conmigo misma.





Krystina Castro Moral