"Te ves tan bonita tras esas rejas, tan prohibida..." dijo a su amada, que permanecia encerrada en aquella jaula que, aunque era bastante grande y cómoda, no le dejaba llegar al cielo, ni siquiera hasta esa nube tan bajita.

Y si la puerta se abriera podría empezar una bonita historia, si él no fuera él, si ella no fuera ella... porque ni él es el príncipe azul ni ella la desvalida princesa.

Y qué es ese sonido? esa música tan repetitiva que suena en mi cabeza? la misma cancion de siempre. No para, no hay manera. Suena y suena esperando por mi. Que reaccione, me dice, que no siga aquí tan quieta. Que si la vida me parece bonita mientras el mundo se tambalea...

Que se rompa, que se muera! Ya no quiero más estúpidas primaveras! Porque si he perdido el olfato para qué quiero yo más flores? y si vista ya no me queda, que se vayan al cuerno los colores! Total, qué más da? si con poco soy feliz y con mucho ya estoy triste. Aquí sigo, aquí parada, mientras la realidad me embiste...