Crepúsculo oscuro en la playa. La arena apagó las llamas a la alborada.
Un coro de Voces africanas, desgarradas, astillan el alma ya rota por el desgaste de las edades. Jazz, Blues, Soul, rithm & Blues, gospel, reflejado por Ed en sus fotografías más negras y atemporales de una época, que murió suicidada en el muelle de cualquier sinónimo de ciudad. Esquelas flotando en aguas amortajadas, de pútridos oleajes que huirán Mar adentro hasta hallar el recogimiento eterno.
Acompañan a esta queja, la sirena del viento y el sollozo del saxo plateado, que investiga brillando, entre la luz extraviada, su antepasado.
Las espinas de la memoria sangran labios purpúreos.
El sonido de las notas, evoca plegarias no atendidas, allá en el firmamento…o en otros espacios junto a horizontes de batallas perdidas.
…ilusión mutilada por Luna afilada…aguijón estelar.
Tornan a abrirse las suturas del tiempo…
Las remembranzas envejecen y la piel (múltiples grietas en el interior del espejo) persuade a documentar el instante y el lugar, donde sobrevinieron los hechos testimoniales.
Avalanchas de desmoronamientos, persecuciones, sublevaciones de la mente. Destruyeron pensamientos…ya pisado el cielo… (Se mantiene oscuro).
La vida es el silencio que precede a la catástrofe…nace la edad de morir.
La existencia se pone el sombrero, viste de negro y se ayuda de un bastón lúcido.
A veces alza la espada, otras la guadaña…la paz (incondicional), siempre teje el Terminal.
Parecían ancorados, inmutables, aquellos referentes de la infancia…nada más lejos, viejo sabio idiota…ya nada precede al solitario encuentro con “tu mismidad”….sólo la espera (todavía si cabe, más solitaria) hacia un fin incógnito.
Raíces (la de los falsos referentes) ahora expiradas, y atrayendo a la espiral del desastre, los olvidados temores y un pánico exacerbado, a la incertidumbre de los días hacinados en longevos recreos de observación y contemplaciones taciturnas.
Si la mañana no despierta…rodará la piedra del viaje y el billete se cancelará.

-30 de Junio 2009-