Frío en la sangre,
sentidos quemados de rabia y silencio,
me bebo las sobras de una ilusion marchitada en tus ojos.
Destinos que sienten, que laten de vida,
ausencia de sueños en mi cama vacia,
y un ramillete de frágiles caricias
sellado con un futuro en soledad.
Libertad amarrada a tu cuerpo,
anudandose a tu alma el destino de mis alas,
rotas,cansadas,inmensamente débiles.
Se ausentan los versos vertidos
en el blanco papel de la pasión,
y tras el fino cristal de mis lágrimas
el atardecer te descubre envuelto
en el palpitar de mis labios,
en los anhelos robados
que suspiran por el calor de tus manos,
cálidas, llenitas de eternidad.
Sentada con las horas de la aurora
burlando mi timidez,
construyendo lentamente un pasaje
donde recuperar la ilusion del amar,
y romper el desengaño de sentir entre mentiras.
Al abrigo del tiempo perdido
mis fantasias pierden el compás,
soñandote con la derrota resbalando
por las rejillas de mi ser,
prisionera de una suerte llena de hipocresia,
y amante indecisa de la luna
que esconde mis heridas tras su cara.
Se desgasta entre la frialdad y la locura
tu imagen en mis caminos,
la nostalgia de haberte amado mas que a ninguno
y las ansias de palabras que en mi boca morirán.