La noche mi fiel compañera

  1. #1
    Avatar de Niban Con un sorbito de champan
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    La noche mi fiel compañera

    Este relato, lo escribí cuando conocí a una chica muy especial la cual me cautivó, y al principio.. bueno me ahorro el epílogo

    LA NOCHE, MI FIEL COMPAÑERA

    Llevo mucho tiempo vagando por el mundo, he visto muchos siglos, muchas vidas y muchos personajes en ella, pero hay algo que jamás olvidaré y son unos ojos, una mirada, una voz y un cuerpo caliente.

    De mi historia nada puedo contar, pues sería faltar a un mandato y ello me llevaría hacia mi propia destrucción, más si os quiero contar un párrafo de mi historia, si gustáis podéis acomodaros y disfrutar de una pasión que ya no volverá, pues muerta, como todo a mí alrededor está.

    Había una cuidad amada por los dioses, su nombre era Tebas y allí pasaba mis días, entre papiros viejos y delicados, tumbas y dioses ya casi olvidados. Las nuevas generaciones aspiraban a reconocer a los viejos y decrépitos Faraones, no había respeto para los que crearon la cultura más grande y bella de nuestra historia humana. Descubrir algo del pasado para unos pocos era algo completamente extraordinario, nos decían locos de lo pasado, y los genuinos Tebanos nos miraban con ojos llenos de terror, éramos profanadores de tumbas, en verdad había pocas tumbas no profanadas por descubrir, pero eso nadie lo sabia aún, quedaban muchos años para que los que llegasen con tal idea descubrieran la verdad.

    Estaba en una tienda callejera, un puesto de tantos y tantos que allí se encontraban, algunos de ellos decían tener verdaderas porciones de lo que en su día fueron las delicadas ofrendas en las tumbas de los faraones para el mas allá, se creía que si tenías todo aquello que habías amado en la vida, las conservarías como tal en el mas allá, los ricos tibetanos y los Reyes así lo hacían, para que su Ka vagara por su tumba como si nada estuviera cambiado, estos objetos eran deseados por todos: ladrones, buscadores de tesoros etc. Pues, se sabía que eran joyas de incalculable valor desde todas las épocas.

    Yo discutía con el tendero, él con mucho genio, y yo insistiendo para poder ver tan ansiaba joya que según había llegado a mis oídos, este buen hombre poseía, más el hombre dudaba de mi condición, a mida que la discusión se iba alargando, yo deseaba con mas pasión ver esa joya y dejar de molestar al tendero, cuando una sombra se posó justo a mi lado, apenas le miré de reojo y seguí con mi pensamiento de no dejarme doblegar por nada ni nadie para alcanzar la adquisición de tal preciada joya, de repente la sombra que se encontraba a mi lado… habló con un perfecto acento y una voz suave y melodiosa, embriagadora, quería lo mismo que yo, la misma joya, yo con furia alce mi mirada hacia ella y contemplé por primera vez ese rostro, me contemplé reflejado en unos inmensos ojos negros, y mi cuerpo tembló, haciendo que mi rabia creciera aún más y mi furia fuera patente en mi gesto, y ante mi notable furia esa desconocida que me tenia aún en esa mirada clavada, sonrió y si antes estaba hechizado ante su mirada ya era imposible no sentir deseo hacia esa sonrisa y esos labios carnosos, me vi sumergido en un sentimiento completamente exquisito: apenas la acababa de ver y ya la deseaba

    Con un simple gesto la vi desaparecer con el comerciante, yo sabía que iban a por mi joya, pero, no podía moverme, solo vi como un niño adolescente ocupaba el puesto en el mostrador en el lugar del comerciante y este desaparecía junto con esa mujer, entre la multitud de seres que se esparcían por todo el mercado.

    Casi pierdo los estribos y libero a la bestia de mi interior, al recobrarme de ese espejismo hallado en mis pupilas, querría seguirlos y demostrarles quien era, mas algo lo impidió, aun hoy después de tantos años no he logrado saber que fue, encamine mis pasos hacia el desierto, hacia la que era mi casa en ese momento, sabía que tal vida me encasillaba en lo peor visto entre todo un pueblo, pero era mi forma de vida, una vida sin día solo la noche mi compañera, y la soledad mi mejor amiga o acaso pensabais que era una mañana calurosa en un mercado, no amigo mío, era una fría noche en un mercado de ladrones, cuando llegué y entré en mi jaima, vi como siempre, la mesa puesta y mis gustos por el paladar colocados en mesitas, pequeñas de colores, y mi copa llena, oh si, llena de mi elixir de la vida, me acomodé entre cojines bajos, y probé un poco del sabor de la copa, luego me levanté para dirigirme a quitarme el polvo del desierto que se pegaba a mi cuerpo, cuando me hube aseado y con mi túnica limpia y puesta, volví hacia la entrada para recobrar mi copa, pero inexplicablemente esa copa estaba en manos de esos ojos negros como la noche, de esa boca que hacía escasos momentos hubiera devorado con ansias y pasión.

    Me quede mirándola, ella sonrió, no sabia porque estaba allí, cuales eran sus intenciones y poco importaba, estaba y era lo único importante que había en esos momentos; ella en la mesita había depositado un pequeño pañuelo morado con hilos de oro, sabía que dentro estaba la joya, me moví lentamente hacia ella, sigilosamente, y cuando mi mano casi acariciaba el paño, mi muñeca fue esposada por su mano, la levanto y la dirigió hacia sus labios, observé como sus labios se abrían y dejaban ver unos colmillos afilados como cuchillas, note el tacto de sus colmillos en mi piel y tras unos segundos dejé que bebiera de mi, dejé que me transportase hacia la locura, al deseo carnal, la excitación, al clímax y todo lo que en su mente pudiera haber, y así llegar a comprender los mas preciados sentidos del placer de todo un universo.

    Poco recuerdo de esa noche, lagunas en mi mente que ha día de hoy no he podido olvidar, desperté desnudo, con todo el cuerpo cansado y los labios doloridos de tanto rozarlos contra su piel, nuevamente era de noche pero esa piel ya no estaba cerca, no había nadie que no fuera yo y mi habitual soledad, en esa jaima su presencia había volado de la misma manera que entro en ella. Recogí el paño sin ver siquiera cual era su contenido, me vestí y marché para poner en buen recaudo la preciada joya, pero realmente mi mente iba plagada de pensamientos locos para hallarla a ella, ¿Pero dónde poder encontrar de nuevo a esa mujer sin ser mujer? Siendo ella ya mi dueña, que loco e insensato estaba siendo dejando que sentimientos tan humanos en mi hicieran mella, ¿Pero cómo olvidar tal noche de lujuria y apetito carnal?
    Caminé toda la noche sin saber, donde me conducían mis pasos, sin ver ningún rostro y sin pensamiento alguno que no fuera el de un beso suyo, un cuerpo frió pero caluroso entre mi pecho. Caminada yo envuelto en estos mis pensamientos, cuando en mitad de la noche, me encontré de nuevo en mi casa, sin saber como, la presentía, la sentía a ella, notaba que había regresado entre las tinieblas y estaba aguardando mi retorno; y en efecto, allí estaba con esa sonrisa de nuevo en sus labios, con esos ojos, con esa piel, que mis manos ansiaban acariciar de nuevo, en ese instante mis labios se hincharon y mi furia salió al exterior para buscarla y retenerla en mis brazos, pero fueron sus labios quienes en mi cuello depositaron el segundo beso inmortal y esa fue la noche en que las estrellas palidecieron, sentí como volvía a morir por segunda vez entre sus labios y de nuevo la muerte me pareció ser lo más bello jamás conocido.



    Nuevamente el sol se ocultó y yo desperté pero ese cuerpo no se marcho, no desperté solo, todo lo contrario desperté con más caricias, tras un largo enfrentamiento carnal me susurró al oído “Sólo un beso mas, el último beso, para poseerte por siempre” y cuando en mi sentí de nuevo sus colmillos en mi cuello, por un momento todo quedo paralizado en ese mismo instante, supe al momento lo que era ser de su propiedad en cuerpo y alma, supe lo que era tener una dueña, supe que yo siempre seria su esclavo para toda la vida y para toda la eternidad, que no existía nada si a ella no la volvía a mirar, no habría vida ni muerte si ella no la quería depositar, en su cuerpo y en su mente fui hombre, y fui de ella para no volver de a ser de nadie más de ahora en adelante, siempre seré suyo. Aun no sabía si se quedaría a mi lado como yo ansiaba, lo que si sabía es que desde ese instante vagaría entre la oscuridad protegido por las tinieblas.

    Querido amigo os veo sudoroso, os preocupa alguna cosa? No os preocupéis aun falta para el amanecer seguir postrado en vuestra butaca ya que la historia continua…

    Continuará…

    15-05-2006






    PD- Aun no la he continuado pues la relación acabó en pocos dias


    Pues ¿qué es la pasión sino una inclinación seguida de una mirada
    Que propaga una llama entre sus conciencias?


  2. #2
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    bueno el relato esta uff demas de lindo cautiva a cualquiera...

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