Sin más, solamente me apetecía compartir algunos de mis versos.

Gracias a quien me lea.


No se tocan nuestros cuerpos,
están cubiertos de paralelismos absurdos,
y levantando la guardia
tu rostro mata el espacio de mis olvidos.

Que se reanimen las ansias de mis ojos
para mirarte y contarte despacito
a qué sabe el viento cuando te asfixia
a qué sabe la ausencia de una risa en abril.

Si es que temo los agostos tan largos,
y sus días me esperan para lamerme la desidia,
si es que me detengo en las respuestas
que se ocultan tras mi mesilla de noche,
polvorienta de recuerdos rotos,
de tiempos amados y robados por igual.

Será que los vértices de mi figura geométrica
no sabe manejar los desasosiegos encorvados
de un tiempo al que se le van las fuerzas,
se le van...
en el vestigio del escozor forzado
del horizonte malsano de tu siempre ausencia.