(Lo publiqué en mi blog, así que copio y pego )

Antes de nada, yo soy muy de explicar el porqué de todo. Que yo dedique algo a Kant no es casual. Realmente, es un autor, un filósofo, un pernsador, que me gusta, pero cuando te lo explica un profesor al que no le ves suficiente gracia como para explicarlo... acabé, en clase, escribiéndole esta dedicatoria, y luego, estudiándolo en mi casa, por cuenta propia. He aquí los frutos de lo que sembré mientras el profesor explicaba -a mi gusto, no demasiado bien-...



Tim el mago presenta...
A Kant
(Kerido por muchos)

¡Qué más me da a mí la estética transcendental!
La sensibilidad pasiva es cosa de ciegos
y yo, por supuesto, jamás seré menos...
¡Pero es que no lo quiero pensar!
Ni el tiempo aritmético
ni el espacio geométrico
alguna vez me importarán...

¡Qué más me da la analítica transcendental!
El entendimiento es para quienes piensan,
y este año yo, como otros tantos, no filosofamos...
¡Pero es que no lo quiero juzgar!
Ni las doce categorías
ni su padre ni su tía
alguna vez me interesarán...

¡Qué más me da la dialéctica transcendental!
Copia de Platón y de la Razón pura...
A buenas horas, Dios, Alma y Mundo se van de travesura...
¡Pero es que no lo quiero estudiar!
Ni el tachón de la metafísica
ni las drogas ni la maría
alguna vez me atraerán...

(Odiado por más)