Bestiario, de H. P. Lovecraft.
Magalí Urcaray


El 19 de enero pasado se conmemoró el 200 aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe, posiblemente uno de los autores que más influencia ha tenido en escritores posteriores de relatos de misterio y de terror. Admirador de Poe fue también otro importante referente en la literatura de inspiración gótica y fantástica: H. P. Lovecraft (1890-1937).

Si Poe nos describió con maestría la convivencia de los vivos con los muertos, el afán de supervivencia más allá de la tumba, los crímenes atroces que puede cometer el ser humano…, Lovecraft convirtió en literatura pesadillas dementes, mitologías bestiales, mundos extraterrestres. Creó, ante todo, el ambiente adecuado para que el lector, solitario, cálidamente resguardado en el sillón de su casa, se viera embargado por un sentimiento paralizante, incontrolable, oculto en el último de sus recuerdos: el miedo.

La imaginación de Lovecraft incorpora al clásico terror sobrenatural de demonios y fantasmas elementos de ciencia-ficción y fantasía en los que se concede gran importancia a los mitos propios, es lo que suele conocerse como terror cósmico materialista. En su universo de fuerzas aterradoras y primigenias, el hombre no es más que un insignificante ser que se encuentra a merced de la voluntad de dioses monstruosos.

La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.

En 2008 Libros del Zorro Rojo publicó dos títulos con textos de H. P. Lovecraft: Bestiario y El horror de Dunwich.

Bestiario nos ofrece veintidós extractos de diferentes obras del autor estadounidense (En las montañas de la locura, El que susurra en la oscuridad, La sombra sobre Innsmouth o, por supuesto, La llamada de Cthulhu) en los que se concentran sus más perturbadoras criaturas. Cada uno de los textos, en traducción de Elvio E. Gandolfo, se acompaña y complementa con las ilustraciones de vivos colores realizadas por el argentino Enrique Alcatena , que da vida a estos seres y paisajes alucinantes. Alcatena parte de la influencia de las xilografías japonesas del Ukiyo-e, las miniaturas persas y también de los grandes dibujantes de cómic.

Pero este libro no es sólo valorable por los textos y las imágenes, sino por la edición en conjunto, cuidada hasta el último detalle. Papel envejecido, tipografía de corte antiguo y caligráfico, delicadas plumillas en el encabezamiento de cada descripción y una elegantísima cubierta con lomo en tela. En definitiva, un libro para leer, contemplar, conservar y regalar.
Puede ser una buena ocasión para acercarse al universo de Lovecraft y conocer lo más llamativo de su literatura: la creación de ambientes sobrecogedores y criaturas inquietantes.

Hasta entonces yo no había visto ninguno de los animales inferiores de Innsmouth. Aquellos golpes y tamborileos eran monstruosos; no podía mirar a las criaturas degeneradas que los producían. Mantendría los ojos cerrados hasta que el sonido decreciera hacia el oeste. Ahora la horda estaba muy cerca… El aire vibraba saturado de gruñidos roncos y el suelo se sacudía con sus pisadas de ritmo extraterrestre. Casi se me cortó el aliento, y luché con todas mis fuerzas para mantener los párpados cerrados.