Coge un palo y déjatelo al lado de la puerta, sigue con tu vida normal y cuando vuelva a montarse en tu coche de nuevo, que lo hará, coges el palo y le das en la boca, bien fuerte.

De nuevo será la palabra de una contra la otra, y habiendo estado tu denuncia con anterioridad, siempre puedes acusarla de autolesionarse para dar la vuelta al asunto.