A quien le guste escribir

  1. #46
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando...
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  2. #47
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    [{\Grönkjâèr/}] escribió:
    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando...
    Pues me lo pienso leer para joderte xD
    Por que actos como este estan por encima de cualquier rivalidad,deporte o ambito de la vida,por que tu has unido a todas las personas del mundo,por esto y por mucho mas,GRACIAS PUERTA.Nunca te olvidaremos.


  3. #48
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    alex-kaiser escribió:
    Pues me lo pienso leer para joderte xD
    Joderme porque? Espero que te guste aunque no he sido yo solo el que lo ha escrito tambien Lakrima, DiZines y alguien mas han escrito la historia que vas a leer
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  4. #49
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia...
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue...
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

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    El resultado se lo dejo a la siguiente que escriba xD
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  8. #52
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    Diossss has visto que peazo historia tenemos?
    jajaja creo que poca gente se la habrá leido, que valor hay que tener xD
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  9. #53
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    Lakrima escribió:
    Diossss has visto que peazo historia tenemos?
    jajaja creo que poca gente se la habrá leido, que valor hay que tener xD
    Si, es cierto alex- kaiser iba a leerlo pero al final parece que se ha echado para atras. xD
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



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    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  10. #54
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue negativo, todo fue una falsa alarma. Menos mal, yo no podía hacerme cargo de un niño ahora, me hubiera destrozado la vida. Julián me dio un abrazo de felicidad...
    Me fui enseguida, había pensado bien, yo no quería nada más con este chico, no quería nada más con ninguno. Era una desgraciada en el amor, y lo del embarazo me estaba haciendo pensar sobre todo, -¿que hubiera pasado?- mi vida hubiera sido un desastre...
    Hey, I just met you and this is crazy
    but here’s my number so call me, maybe

  11. #55
    Avatar de Dimples Aham
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    [{\Grönkjâèr/}] escribió:
    Si, es cierto alex- kaiser iba a leerlo pero al final parece que se ha echado para atras. xD
    jajaja, normal...
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  12. #56
    Avatar de [{\Grönkjâèr/}] Muy Entendid@
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue negativo, todo fue una falsa alarma. Menos mal, yo no podía hacerme cargo de un niño ahora, me hubiera destrozado la vida. Julián me dio un abrazo de felicidad...
    Me fui enseguida, había pensado bien, yo no quería nada más con este chico, no quería nada más con ninguno. Era una desgraciada en el amor, y lo del embarazo me estaba haciendo pensar sobre todo, -¿que hubiera pasado?- mi vida hubiera sido un desastre...

    Me fui a casa, ya mas tranquila me quede tumbada en la cama, y pensando lo que me habia pasado me quedé dormida. Ese día pense en quedarme en casa para ver si de una vez podia estudiar ya que era jueves y los examenes estaban a la vuelta de la esquina. Mientras estudiaba, oí que llamaron por telefono a mi casa. Lo cogió mi madre y enseguida estaba en mi habitación diciendome que era del hospital, Marta habia salido del coma pero dudaban de que pudiera sobrevivir mucho tiempo, porque sufrió un golpe en la cabeza que la ha dejado en estado vegetal. En un principio me alegré ya que así podria estar con Mario, pero me sentí un poco mal porque fue una buena amiga y tampoco le desearia eso ni a mi peor enemiga. Colgué el telefono y me dispuse a estudiar, pasaba de ir al hospital para que me pudiera pasar algo, además el médico me recomendó que no saliera de casa ya que tenia que reposar por el brazo. Mas tarde sonó mi movil, era un mensaje de Julián, diciendome todo lo que me queria, pero yo pasaba de él ahora estaba por Mario. Entonces le envie un mensaje siendo lo mas sensible posible que lo nuestro no podia ser y que aquello fue un desliz.

    Quien me diria que eso le sentara tan mal a un chico. Nada enviarle el mensaje no paro de llamarme, hasta tal punto que tuve que apagar el movil. Sé que no era el modo de decir eso, por mensaje pero yo no estaba para tonterias y no queria alargar algo que no iba a funcionar.

    Después...
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  13. #57
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue negativo, todo fue una falsa alarma. Menos mal, yo no podía hacerme cargo de un niño ahora, me hubiera destrozado la vida. Julián me dio un abrazo de felicidad...
    Me fui enseguida, había pensado bien, yo no quería nada más con este chico, no quería nada más con ninguno. Era una desgraciada en el amor, y lo del embarazo me estaba haciendo pensar sobre todo, -¿que hubiera pasado?- mi vida hubiera sido un desastre...

    Me fui a casa, ya mas tranquila me quede tumbada en la cama, y pensando lo que me habia pasado me quedé dormida. Ese día pense en quedarme en casa para ver si de una vez podia estudiar ya que era jueves y los examenes estaban a la vuelta de la esquina. Mientras estudiaba, oí que llamaron por telefono a mi casa. Lo cogió mi madre y enseguida estaba en mi habitación diciendome que era del hospital, Marta habia salido del coma pero dudaban de que pudiera sobrevivir mucho tiempo, porque sufrió un golpe en la cabeza que la ha dejado en estado vegetal. En un principio me alegré ya que así podria estar con Mario, pero me sentí un poco mal porque fue una buena amiga y tampoco le desearia eso ni a mi peor enemiga. Colgué el telefono y me dispuse a estudiar, pasaba de ir al hospital para que me pudiera pasar algo, además el médico me recomendó que no saliera de casa ya que tenia que reposar por el brazo. Mas tarde sonó mi movil, era un mensaje de Julián, diciendome todo lo que me queria, pero yo pasaba de él ahora estaba por Mario. Entonces le envie un mensaje siendo lo mas sensible posible que lo nuestro no podia ser y que aquello fue un desliz.

    Quien me diria que eso le sentara tan mal a un chico. Nada enviarle el mensaje no paro de llamarme, hasta tal punto que tuve que apagar el movil. Sé que no era el modo de decir eso, por mensaje pero yo no estaba para tonterias y no queria alargar algo que no iba a funcionar.

    Después fui a ver a Mario y le pregunté por Bea, que hacía mucho que no sabía de ella después del accidente.
    Me dijo que ya estaba recuperada del todo, había pasado bastante tiempo pero yo nunca la veia en clase.
    -¡Ah! por cierto, ¿sabes que Barbara?-
    -Dime Mario- Por unos momento pensé que iba a declarar todo el amor que sentia hacia mi, pero para mi sorpresa me dijo:
    -Bea se ha cambiado de instituto-
    -¡Que dices! ¿por?-
    -No se sabe, creo que han sido sus padres...-
    -Bueno pues nada...-

    Todo el rato que había estado hablando con Mario, lo notaba trsite y apagado, su mirada no brillaba como de costumbre. Era normal que Mario estuviera así despues de lo de su novia, pero yo estaba aquí para todo lo que quisiera e iba a apollarle hasta el fin.

    -Mario-
    -Que-
    -Quiero que sepas que me tienes para lo que quieras...-
    Me contestó con un "Gracias" acompañado de una sonrisa algo timida.
    -Aún recuerdo lo nuestro, ¿sabes?-
    -Yo jamás lo podré olvidar Mario- Y me giré porque empezaban a llenarse de lágrimas mis ojos...
    -Fue una estupidez, pero las cosas pasan por algo, ¿no es así?-
    -Si, tienes razón y además, no hay mal que por bien no venga. Aún no me ha pasado nada bueno desde que tu y yo cortamos, pero espero que algún día llegue lo bueno...-
    -Verás que si Barb- dijo Mario...

    La conversación que había tenido con Mario, me estaba dando mucho que pensar y no dudé un momento en llamar a Lucía
    Hey, I just met you and this is crazy
    but here’s my number so call me, maybe

  14. #58
    Avatar de Dimples Aham
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    Mas que una historieta, a este paso hacemos un libro xD
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  15. #59
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue negativo, todo fue una falsa alarma. Menos mal, yo no podía hacerme cargo de un niño ahora, me hubiera destrozado la vida. Julián me dio un abrazo de felicidad...
    Me fui enseguida, había pensado bien, yo no quería nada más con este chico, no quería nada más con ninguno. Era una desgraciada en el amor, y lo del embarazo me estaba haciendo pensar sobre todo, -¿que hubiera pasado?- mi vida hubiera sido un desastre...

    Me fui a casa, ya mas tranquila me quede tumbada en la cama, y pensando lo que me habia pasado me quedé dormida. Ese día pense en quedarme en casa para ver si de una vez podia estudiar ya que era jueves y los examenes estaban a la vuelta de la esquina. Mientras estudiaba, oí que llamaron por telefono a mi casa. Lo cogió mi madre y enseguida estaba en mi habitación diciendome que era del hospital, Marta habia salido del coma pero dudaban de que pudiera sobrevivir mucho tiempo, porque sufrió un golpe en la cabeza que la ha dejado en estado vegetal. En un principio me alegré ya que así podria estar con Mario, pero me sentí un poco mal porque fue una buena amiga y tampoco le desearia eso ni a mi peor enemiga. Colgué el telefono y me dispuse a estudiar, pasaba de ir al hospital para que me pudiera pasar algo, además el médico me recomendó que no saliera de casa ya que tenia que reposar por el brazo. Mas tarde sonó mi movil, era un mensaje de Julián, diciendome todo lo que me queria, pero yo pasaba de él ahora estaba por Mario. Entonces le envie un mensaje siendo lo mas sensible posible que lo nuestro no podia ser y que aquello fue un desliz.

    Quien me diria que eso le sentara tan mal a un chico. Nada enviarle el mensaje no paro de llamarme, hasta tal punto que tuve que apagar el movil. Sé que no era el modo de decir eso, por mensaje pero yo no estaba para tonterias y no queria alargar algo que no iba a funcionar.

    Después fui a ver a Mario y le pregunté por Bea, que hacía mucho que no sabía de ella después del accidente.
    Me dijo que ya estaba recuperada del todo, había pasado bastante tiempo pero yo nunca la veia en clase.
    -¡Ah! por cierto, ¿sabes que Barbara?-
    -Dime Mario- Por unos momento pensé que iba a declarar todo el amor que sentia hacia mi, pero para mi sorpresa me dijo:
    -Bea se ha cambiado de instituto-
    -¡Que dices! ¿por?-
    -No se sabe, creo que han sido sus padres...-
    -Bueno pues nada...-

    Todo el rato que había estado hablando con Mario, lo notaba trsite y apagado, su mirada no brillaba como de costumbre. Era normal que Mario estuviera así despues de lo de su novia, pero yo estaba aquí para todo lo que quisiera e iba a apollarle hasta el fin.

    -Mario-
    -Que-
    -Quiero que sepas que me tienes para lo que quieras...-
    Me contestó con un "Gracias" acompañado de una sonrisa algo timida.
    -Aún recuerdo lo nuestro, ¿sabes?-
    -Yo jamás lo podré olvidar Mario- Y me giré porque empezaban a llenarse de lágrimas mis ojos...
    -Fue una estupidez, pero las cosas pasan por algo, ¿no es así?-
    -Si, tienes razón y además, no hay mal que por bien no venga. Aún no me ha pasado nada bueno desde que tu y yo cortamos, pero espero que algún día llegue lo bueno...-
    -Verás que si Barb- dijo Mario...

    La conversación que había tenido con Mario, me estaba dando mucho que pensar y no dudé un momento en llamar a Lucía, que era otra de las que iba en el coche pero esta con una pierna rota en casa. Le pregunté si sabia algo de Bea, de porque se habia cambiado de instituto o algo y me comentó que era porque sus padres vieron que iba por mal camino en los estudios y que ya la habian advertido de que la cambiarian de instituto.

    Ya volviendo para casa para volver a estudiar, me encontré por la calle a Laura, que era otra de mis buenas amigas, que venia de la academia. Le comenté todo lo ocurrido ya que antes con todo el follón no pude contarselo, aunque algo seguro sabria, que la gente es muy cotilla. Después me dirijí a casa, y cenando me empieza a sonar el movil...
    Dicen que casi todo el cerebro deja de funcionar durante la hibernacion todo menos el lado primitivo el animal. Ahora entiendo porqué sigo despierto



    Think, what do you want to be happy? Money? I don't think so. Only you need to be happy is that thing you feel good.

    Todos los osos polares somos zurdos.
    En cuanto a esto de los eufemismos es curioso porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas porque ahora se que mi economia no se va al garete como me pensaba sino que simplemente esta experimentado un crecimiento negativo, es decir, que crece pero que crece para abajo en la dirección incorrecta.

  16. #60
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    Me desperté sobresaltada y los rayos del sol penetraron en mis ojos y me despertarón totalmente... -toc, toc- alguien toco la puerta de mi habitación. Era mi madre, que ya estaba dandome la plasta como de costumbre. Entró acelerada al cuarto y gritandome que llegaba tarde al instituto y que si no me daba prisa iba a perder el autobús. Seguí durmiendo, no tenía fuerza para otra cosa... pero de repente recordé que tenia que llevar el trabajo que tanto me habia costado hacer y no podia dejar pasar el día, con las pocas fuerzas que tenía cojí lo primero que encontré me lo puse, desayune, cogí la mochila y salí corriendo a toda prisa para no perder el autobus. Tras 10 minutos esperando llegó el maldito autobús, estaba abarrotado y como pude conseguí agarrarme a una barandilla. Sentía agobio, me sentía agobiada enmedio de tanta gente, banales conversaciones, carcajadas, el olor del perfume de una señora que había a mi lado, todo se unía para hacerme sentir que caía en un profundo abismo. Entonces, el autobús dió un frenazo...

    Y para mi suerte vi que ya había llegado a mi estación. Bajé del autobús y llegué al instituto a tiempo. Cuando entré en clase, vi a mis amigos hablando en un rincón, parecían preocupados por algo y me acerqué a ellos para preguntarles. Me contaron que Beatriz, una compañera de clase, había tenido un accidente...
    Pero... ¿que había pasado con los demás?, eran cinco los que iban en el coche... y ¿Mario? ¿que habría pasado con el? de repente se me hizo un nudo en la garganta, no podría seguir viviendo si a Mario le había pasado algo... me acerqué a María para preguntarle por el...

    María estaba tan desconsertada como yo pero sabia algo más sobre ellos mario al final no cogio ese coche por q un amigo le dijo que se quedara un rato mas en la feria, con eso respire tranquila él era mi vida aunq seguia muy preocupada por los demas segui escuchando, y ella dijo que los demas estanban bien no tenian nada grave aunque estaban ingresado en el hospital.Todos los compañeros acordaron quedar despues de clase para ir a visitarlos. yo...

    Me quedé pensando en Mario... había estado a punto de perderle y aún no le había dicho lo que sentía aún por el después de nuestra ruptura...
    Entré en clase pero enseguida le pedí a la profesora que me dejara ir al baño, ella aceptó y me senté en la taza a llorar, desconsolada
    Pasado un rato, me sequé las lágrimas que corrian por mi rostro, amargas lágrimas de un amor no correspondido, salí del cuarto de baño y me miré al espejo, me vi debil e indefensa, como un animalillo atrapado en una trampa, la trampa del amor que sentía por él, si Mario no era para mí, no sería para nadie.
    Me quedé unos 5 minutos más ahí,delante del espejo pensando en Mario y en todo lo que había pasado entre nosotros...después salí del baño y me dirigí a clase cuando de repente ví a Manuela... ¡Dios! como odiaba a esta profesora, me dijo que que hacía en el pasillo, que tenía que estar en clase y por 4900 vez le dije que era de baxiller y no me tenia que controlar como a una niña de 2ª de eso.
    Pasaron las horas lentamente y ahora me encontraba en frente de la puerta de la casa de Mario...Mi yo interior quería ir a verle,necestiaba hablar con él,pero mi cuerpo estaba paralizado,no sabía que hacer,adelanté unos pocos pasos y subí las escaleras que me llevaban a su puerta,respiré profundamente....Y temerosa toque al timbre, pasaron unos segundos cuando la voz de Mario se oyo a través del telefonillo preguntando quien era, pero en ese momento me bloquee y solo pude pronunciar mi nombre con una voz tremendamente fina...

    Al final no quise seguir hablando con Mario y ahora mi madre me daba la tabarra diciendome que pasara la aspiradora y que arreglara mi habitación, pero yo le ponía la excusa de que tenía deberes, que no iba a hacer...

    Por que no podia de pensar en el. Era lo unico que tenia en la cabeza, nada mas de pensar que el podia haber estado en ese accidente me ponia nerviosa. Tal vez el verme en esa situación me ha hecho ver lo mucho que le quiero y que rompimos fue una estupidez. Aunque esperare un tiempo para decirle lo que siento. Estaba en mi habitación, intentando estudiar algo ya que los examenes estan a la vuelta de la esquina, pero nada me entra en la cabeza asi que llamare por telefono a mi amiga Marta.
    Unos cuantos toques y ella cogio el teléfono muy contenta. Le pregunté cual era la causa de que estuviera tan feliz después del accidente que sufrierin nuestros amigos, quedé paralizada al oir lo que me dijo, estaba saliendo con Mario. Muy distintos sentimientos recorrieron mi cuerpo, primero pena, que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas, luego alegría por Marta y Mario, si se querían debían estar juntos. Y el más profundo, odio, mucho odio, odio hacia mi mejor amiga, hacia la opersona que más amaba, odio a toda y cada una de las cosas que había en mi vida. Debía hacer algo para separarlos, y algo para vengarme de Marta... Ella sabía que quería a Mario, y sin embargo salió con él, tengo que vengarme de ella. Marta me dijo que si quería podía subir a su casa y me contaba todo, a lo que yo respondí con un insulto y yendome. Pi, pi... sonaba mi móvil, era ella. La colgaba.Pi, pi, volvía a sonar una y otra vez, hasta que se lo cogí y en tono borde la dije que que puñetas quería. Ella se quedó muy extrañada, y me preguntó que que me pasaba, si había tenido problemas con mi madre o algo, que falsa es, sabe perfectamente lo que me pasa y va de preocupada Le dije que tenía muchas ganas de verla a ella y a Mario juntos, y que le dijera a la pandilla de quedar este fin de semana para ir a la casa del descampado, ojala el coche se estrellara de camino y los matara... pero no, sino no podré disfrutar de mi venganza. ¡Adios Marta! Acuerdate de avisar a todos. Así acabó la conversación. Era Lunes, tenía 6 días para planear como acabaría la historia.

    No... yo no tenía fuerzas, no podía vengarme... sabía que quien lo había perdido había sido yo... ahora era yo la única gilipollas y estúpida, Marta no tenía culpa, pero igualmente que le follen. Mi vida es una puta mierda, ya no puedo más... Rompí a llorar en la pena más amarga que jamás había sentido
    -toc,toc, ¿hija que haces?-
    -nada, mama dejame un rato-
    -bueno, vale, vaya humor tienes últimamente. Me voy a hacer la compra-

    Era mi momento, alguien no se quien pero alguien me daba la oportunidad de acabar con todo, mi madre había salido y ahora estaba sola en casa... Me acerqué con pasos débiles y la cara llena de lágrimas al baño.

    Alli ya no tenia vuelta atras, estando a solas en casa sin que nadie me pudiera sacar de mi error. Buscando en los cajones algo con lo que poder cumplir con mi objetivo, ahi esta, una cuchilla, ha llegado el momento voy a hacerlo. En un instante toda mi vida pasa ante mi, mientras la cuchilla se acerca, buenos momentos y malos y de repente... ¡Ay! Me pinche con la cuchilla y me dije: "¿Que estoy haciendo? Esto no es propio de mi". Deje la cuchilla donde estaba y me volvi a mi habitación, donde segui llorando un rato mas. Después intente ponerme a estudiar. Mas tarde llego mi madre, cené y me fui a la cama pensando que mañana sera otro día.

    A la mañana siguiente la misma rutina de todos los días, entro al baño, me visto, desayuno y a la parada del bus. Mi mente me juega malas pasadas, no se si puedo confiar en alguien, de repente empieza a llover, ¡Genial! me tapo como puedo con la chaqueta, espero k no tarde mucho el autobus...

    Pero, prefiero no ir a clase, por un día no pasará nada....
    Me dirijo a donde me lleven mis pies y acabo enfrente de un bar algo extraño, la puerta esta gastada por el tiempo, y una cortina de terciopelo morado cubre el hueco de la puerta abierta. Aparto la cortina y me asomo dentro, está oscuro, solo se iluminan algunas esquinas con grandes velones, la curiosidad mató al gato... pero no creo que pase nada por echar un vistazo. Entro en silencio y miro en las distintas habitaciones, una decoración peculiar, parece una tetería, pero no hay nadie. De repente una mano toca mi hombro,yo me sobresalté porque creia que me habian pillado porque no debia de haber entrado en ese sitio,no se me parecia una intrusa, entonces note que esa mano, era la de Mario, pero no venia solo, sino con Marta agarrados de la mano y entonces se creo un silencio incomodo. Yo apunto de marcharme llorando, pero una voz dentro de mi me decia que fuera fuerte y aguantara la situación, y nos quedamos todos mirando como si nada. Para romper el silencio Marta dijo:
    - Dejame que te explique... - y yo sin dejarla acabar:
    - No teneis que explicarme nada, os quereis y yo me alegro por vosotros y ¡YA ESTA!
    Otra vez ese silencio y al momento dije:
    - Bueno ¿no deberias estar en clase? - Mario dijo:
    - Si pero la primera clase no habia mucha gente y era de repaso, como los examenes estan a la vuelta de la esquina...
    - ¿Y que haceis aqui?
    - Es que suelo venir mucho por aqui con Juan y los demas como aqui pasan...
    - Ah, bueno pues entonces yo os dejo solos que este sitio no me gusta entonces...
    Y les deje sin que me dijeran nada y sali de ese sitio pensando en mis cosas. Nada mas cruzar la calle vi pasar un coche de policia a toda pastilla, con las luces y la sirena, en dirección a ese sitio y yo me gire y vi que sacaban a Mario y a Marta de alli, y que los metían en el coche patrulla. -¿Se los llevarían a la carcel?- Pensé para mí misma, pero debían haber hecho algo malo. De todas maneras no me importa, que se pudran en la carcel cogiditos de la mano. Justo antes de girarme vi a Marta mirandome desde el coche con expresión desesperada. -Jódete- Dije mientras empezaba a caminar en dirección al bosque, me gustaba relajarme allí y nadie me molestaba.
    Caminando por la acerá em encontré un trozo de papel en el que ponía: a las 9 en
    "las cuatro velas" era así como se llamaba el bar, guardé el papel, era una pista de porque se habían llevado a Marta y a Mario...

    Cuando me dispuse a entrar en el bosqué una fuerte mano me agarró por la boca y me escondió entre los matojos, yo desesperada intentaba quitarmelo de encima pero no podía ver nada con los movimientos... este tipo olía a sudor y tenía las manos negras. Su fuerza que me estaba dejando sin respiración y me puso algo negro sobre la cabeza. No podia ver nada, solo escuchaba el pisar de las hojas y el respirar del viento entre los arboles. A continuación la puerta de un coche. Me metio en el maletero y arrancaba el coche. Durante el trayecto no paraba de escuchar la misma canción la cual no sabiade quien era. Y me quede dormida.

    Cuando desperté ya no tenia nada sobre la cabeza, estaba tumbada sobre una mugrienta cama en una pequeña habitación parecida a la de los monasterios. De repente oi los pasos que se dirijian hacia la habitación, yo me hice la dormida, golpeo la puerta la vez que decia: "La comida". Al ver que no contestaba abrio la puerta y sin hacer ruido dejo una bandeja, con una sopa que del olor levantaba a los muertos, y se giro sin hacer ruido. En ese momento me levante y con todas mis fuerzas le golpee en todas sus partes dejando al hombre en el suelo agonizando como un cerdo y escape de aquel sitio como pude.

    Al llegar a mi casa no podía creerme lo que me había pasado y tras estar unos momentos parada sin saber que hacer me puse a llorar desesperadamente. Vi que tenía un corte bastante profundo en la cara e intenté curarmelo... ¿y si me hubiera matado ese cabron mal oliente?... Tenía que ir a la policía...

    Llegué acompañada de mi madre, que estaba muy asustada también y me encontré a Mario y a Marta sentados en las sillas esperando... y corriendo se levantó Mario y me preguntó que me había pasado y como me había hecho el corte de la cara... Yo le expliqué un poco y el reaccionó furioso y solo decía que quería matar a ese cabron. Mario estaba demostrando que me quería... y no iba en broma.
    Marta también se preocupó por mi, pero menos que Mario...

    -Hola, por favor pasen por aquí-

    Ya dentro de la oficina:
    - Si resulta que iba por el bosque pensando en mis cosas y un hombre, mejor dicho alguien me ha secuestrado y me ha tenido retenida en el Monasterio del Pinar...
    - Bueno, bueno tranquilicese, ¿como ha logrado escapar?
    - Golpee al que me retenia y huí.
    - ¿Como era el que le secuestró?
    - No lo se solo le pude ver una mano grasienta y olia a sudor. Y en el coche escuchaba siempre una misma canción pero ahora no se cual es.
    - Bien, ¿habia dicho en el Monasterio del Pinar? Ahora mandaremos a los agentes para allá. Mientras tanto rellene el papeleo y después vaya a un lugar seguro.
    - Si agente, eso haré.

    Ya en casa, me intenté tranquilizarme con mi madre, mientras nos tomabamos un café. De repente alguien llamaba a la puerta, nos quedamos las dos mirandonos y cuando volvieron a llamar mi madre se levantó para abrir mirando cautelosamente por la mirilla. Al verlo quien era se mostró mas tranquila y abrió la puerta, pero yo al ver entrar a Mario y Marta...

    Que pesados, ¡Dios!, quería que me dejasen ya en paz, ahora cada vez que los veía me entraba una rabia incontrolable, que no podía aguantar. Igualmente una vez dentro empece a gritar desesperadamente: ¡Iros a la puta mierda de una vez! NO QUIERO VOLVER A VEROS EN MI VIDA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Mi madre se asustó al escuchar esas palabras y me preguntó que, que me pasaba, y volvió a entrarme esa sensación rara: ¡Dejadme todos en paz coño!

    Salí corriendo de mi casa y mi madre gritaba que volviese, que era de noche y me podia volver a pasar lo mismo, y me perdí por la ciudad.

    Iba caminando pensando en todo lo que habia pasado, sin estar pendiente de lo que habia a mi alrededor, y escuche un bocinazo de un coche que se abalanzaba sobre mi. Menos mal que me di cuenta a tiempo y me eche para atras, pero me choque con alguien que estaba justo detras de mi y oi:
    - Menos mal que te has echado para atras, casi te atropella ese loco y a mi me has ensuciado las zapatillas. - Al girarme me di cuenta de que era Julian, un chico del cual no me habia fijado pero era bastante guapo y me volvi a sentir mejor a su lado.- Ah! Hola ¿que tal? ¿Que te ha pasado? ¿Por que no has venido hoy a clase?
    - Hola Julián es que es una historia algo larga de contar.
    - Bueno yo no tengo nada que hacer ahora si quieres vamos a algun lado a tomar algo y me lo cuentas.
    - Bueno... es que... venga ¡vale!

    Nos fuimos los dos a una cafeteria bastante pequeña pero bonita y acogedora. Nos sentamos al fondo del todo ya la historia mejor que solo la escuchara él. Y cuando nos sirvieron empecé a contarle todo lo que habia pasado y él escuchando asombrado. Mientras le contaba la historia, me fijaba en sus ojos, preciosos, de un tono azul, de lo cual me hacia sentirme bien y diferente, ya que me habia hecho olvidar a Mario, ¿podria ser que me estuviera enamorando de Julián? No lo se, pero yo cada vez me ponia mas roja. Cuando termine de contarle lo que pasó el se acercó hacia mi para abrazarme y me puse mas roja de los que estaba entonces nos separamos un poco, nos quedamos mirandonos y yo me acerque para darle un beso en sus labios y después de aquello estuvimos hablando todo el rato hasta que tenian que cerrar. Al salir Julián me peguntó si queria que me acompañara a mi casa y yo le dije que tal como estaban las cosas preferiria que no que mejor y aunque eso parecia raro que si podria quedarme en la suya aunque fuera solo por esa noche.

    Ya en casa de Julián, la pasión se apoderó de nosotros e hicimos el amor delante de la chimenea del salón. Sus padres se habían ido a esquiar y nadie ni nada podría estropear este momento.
    Sentí sus calidos labios recorriendo mi cuerpo y sus caricias me transportaban al cielo y me hacian sentir protegida. Toda esa noche fues estupenda.
    Cuando se hicieron las 6 Julián dormia plácidamente después del cansancio de esa noche y yo salí sola para pensar en todo lo que había pasado y para volver a casa.
    Faltaban tres dias para mi cumpleaños, ¿alguien me habría comprado algo?, ¡bah! da igual, nunca han sido los regalos lo que mas me importe de esta vida...
    Como aún era oscuro, las farolas estaban encedidas, pero en media hora ya se apagarían. Tuve que pasar por el callejón de siempre para llegar a mi casa y algo me golpeó la cabeza y me dejó tumbada en el suelo...

    Me desperté con dolor de cabeza, no era el mismo lugar que antes, aquello parecia el sotano de una casa, era mas grande y estaba llena de trastos viejos y recuerdos. Mirando pude ver que alli vivía un policía por la foto en un marco que habia en una de las cajas. Saqué la foto y me la guarde. Buscando y buscando encontre una pequeña ventana por la cual podria salir, pero en ese instante se oian pasos tras la puerta que me tenia encerrada. Me volvi a colocar donde estaba pero esta vez despierta. No llamaron, abrieron la puerta y pude ver a un hombre de metro ochenta, mas o menos, de constitución fuerte y aunque estaba algo oscuro y llevaba un pasamontañas, pude ver unos ojos verdes como las hojas en primavera. Dejo la comida y sin decir nada se fue cerrando la puerta con con llave. Era ya de noche, entonces aproveché para escapar por la ventana que encontré y me fuí para casa de Julián, porque era el único lugar donde me sentía segura y querida.
    De camino a casa de Julián,no paraba de preguntarme quien me había cogido esas dos veces,porque intuía que se trataban de la misma persona, y tambien pensaba que la relacción de Mario y Marta y mis secuestros tenían algo que ver, de todas formas el hombre no era muy listo y parecía que siempre me quería hacer salir para que me fuera a qué lugar?¿ pensaba que ese hombre quería que me escapara para ir luego a él, de otro modo...pero no dejaba de ser extraño... pero bueno al fin y al cabo estaba frente a la puerta de la casa de Julián y me dispuse a llamarle, al rato vi que venía en coche a toda velocidad como si supiera que le estaba esperando.

    Eran Marta y Mario, ¡¿No me pueden dejar en paz ni un instante?!. Me cogieron y me metieron en el coche sin decirme nada en un momento sospeché de ellos pero luego me dijeron que creian saber quien estaba detras de aquello. Yo les mostré la foto que pude sacar y aquello les dejó mas claro quien era. Era su compañero de clase, Luis, el que era motivo de todas las burlas y abusos en el colegio, hijo de un policía, ahora él esta de mecánico (por eso lo de las manos grasientas y el sudor), del cual era amigo Mario, lo cual era lo único que lo le cuadraban las cosas. ¿Porque me secuestraría a mi y no a Marta que es con quien esta ahora?

    De repente sin darnos cuenta un coche nos golpeo por detras y Mario tuvo que hacer bastante fuerza para conseguir controlar el volante, pero no funcionó y salimos despedidos por un pequeño precipicio que hizo que el coche diera varias vueltas...
    -¿Estais bien?- dije desesperada con las manos ensangrentadas y la ropa salpicada de sangre. Me había roto un brazo además y por si fuera poco el coche que nos empujó se dio a la fuga.

    -¿Estais bien?, ¡contestadme!-
    Se escuchaba un tipo de sollozo cuando conseguí ver a Marta.
    -¡Dios mio! no, no, no puede ser...-
    Marta tenía la cara destrozada y ya no respiraba, Mario estaba tumbado a su lado, atrapado por el cinturon, no parecía que estuviera bien y solo lloraba y me pedía ayuda.
    -Corre, Barbara, llama a una ambulancia- Decía Mario con la voz apagada...
    Como pude cogí el movil y marque las teclas temblando... Sali a la carretare mientras hablaba para ver donde estabamos y me asuste de repente porque estabamos enfrente de la casa donde me secuestraron por segunda vez. Indique donde estabamos y me fui a ver a Mario mientras esperabamos la ayuda. No paraba de llorar, ver a Mario ahi desolado. Entonces como por arte de magia Marta volvio a respirar sin saber como!!! Mario se alegro por un momento. Al cabo de 5 minutos llego la asistencia y nos fuimos pitando para el hospital.

    Marta estaba muy grave, justo antes de llegar al hospital cayó en coma y la cara destrozada; Mario tenia unas costillas rotas, la clavicula y el tobillo con esquince; y yo como pensaba me habia roto el brazo. pero nada mas. Estuve con Mario que no paraba de preguntarme por Marta y yo me queria vengar y verle sufrir diciendole que no iba a salir pero en el fondo no podia. No se puede jugar con las personas asi. Y menos en ese caso. Al rato aparecio mi madre y Julián que se habian enterado de lo ocurrido. Estuvimos un rato mas con Mario y luego me fui con Julián a su casa donde pensamos los tres que seria el mejor sitio para que no pasara nada. En casa de Julián estuvimos hablando sobre lo ocurrido... y yo empezaba a coger miedo, porque no sabía lo que estaba pasando.

    Ya tranquilamente en mi cama, me dispuse a dormir... Hacia varios dias que no había dormido en mi cama y me como en un palacio de nubes.
    Pasaban los minutos y yo no conseguía dormir, cuando me entraron unas arcadas insoportables y tuve que ir corriendo al baño. Era raro, no había cenado nada esta noche y me encontraba bastante mal.

    Me paré a pensar y por unos momentos me vinieron las imagenes de aquella noche con Julian, -¿podría haberme quedado embarazada?-. Esa idea me aterrorizaba, pero era muy posible, era totalmente verdad, creo que estaba en lo cierto y prefería asegurarme, así que me acerqué a la farmacia. Me compre el test de embarazo y me fui para casa de Julián para comentarle lo pasado y hacer el test los dos. Cuando pasó el tiempo para que saliera el resultado Julián y yo estabamos agarrados de la mano y muy nerviosos. El resultado fue negativo, todo fue una falsa alarma. Menos mal, yo no podía hacerme cargo de un niño ahora, me hubiera destrozado la vida. Julián me dio un abrazo de felicidad...
    Me fui enseguida, había pensado bien, yo no quería nada más con este chico, no quería nada más con ninguno. Era una desgraciada en el amor, y lo del embarazo me estaba haciendo pensar sobre todo, -¿que hubiera pasado?- mi vida hubiera sido un desastre...

    Me fui a casa, ya mas tranquila me quede tumbada en la cama, y pensando lo que me habia pasado me quedé dormida. Ese día pense en quedarme en casa para ver si de una vez podia estudiar ya que era jueves y los examenes estaban a la vuelta de la esquina. Mientras estudiaba, oí que llamaron por telefono a mi casa. Lo cogió mi madre y enseguida estaba en mi habitación diciendome que era del hospital, Marta habia salido del coma pero dudaban de que pudiera sobrevivir mucho tiempo, porque sufrió un golpe en la cabeza que la ha dejado en estado vegetal. En un principio me alegré ya que así podria estar con Mario, pero me sentí un poco mal porque fue una buena amiga y tampoco le desearia eso ni a mi peor enemiga. Colgué el telefono y me dispuse a estudiar, pasaba de ir al hospital para que me pudiera pasar algo, además el médico me recomendó que no saliera de casa ya que tenia que reposar por el brazo. Mas tarde sonó mi movil, era un mensaje de Julián, diciendome todo lo que me queria, pero yo pasaba de él ahora estaba por Mario. Entonces le envie un mensaje siendo lo mas sensible posible que lo nuestro no podia ser y que aquello fue un desliz.

    Quien me diria que eso le sentara tan mal a un chico. Nada enviarle el mensaje no paro de llamarme, hasta tal punto que tuve que apagar el movil. Sé que no era el modo de decir eso, por mensaje pero yo no estaba para tonterias y no queria alargar algo que no iba a funcionar.

    Después fui a ver a Mario y le pregunté por Bea, que hacía mucho que no sabía de ella después del accidente.
    Me dijo que ya estaba recuperada del todo, había pasado bastante tiempo pero yo nunca la veia en clase.
    -¡Ah! por cierto, ¿sabes que Barbara?-
    -Dime Mario- Por unos momento pensé que iba a declarar todo el amor que sentia hacia mi, pero para mi sorpresa me dijo:
    -Bea se ha cambiado de instituto-
    -¡Que dices! ¿por?-
    -No se sabe, creo que han sido sus padres...-
    -Bueno pues nada...-

    Todo el rato que había estado hablando con Mario, lo notaba trsite y apagado, su mirada no brillaba como de costumbre. Era normal que Mario estuviera así despues de lo de su novia, pero yo estaba aquí para todo lo que quisiera e iba a apollarle hasta el fin.

    -Mario-
    -Que-
    -Quiero que sepas que me tienes para lo que quieras...-
    Me contestó con un "Gracias" acompañado de una sonrisa algo timida.
    -Aún recuerdo lo nuestro, ¿sabes?-
    -Yo jamás lo podré olvidar Mario- Y me giré porque empezaban a llenarse de lágrimas mis ojos...
    -Fue una estupidez, pero las cosas pasan por algo, ¿no es así?-
    -Si, tienes razón y además, no hay mal que por bien no venga. Aún no me ha pasado nada bueno desde que tu y yo cortamos, pero espero que algún día llegue lo bueno...-
    -Verás que si Barb- dijo Mario...

    La conversación que había tenido con Mario, me estaba dando mucho que pensar y no dudé un momento en llamar a Lucía, que era otra de las que iba en el coche pero esta con una pierna rota en casa. Le pregunté si sabia algo de Bea, de porque se habia cambiado de instituto o algo y me comentó que era porque sus padres vieron que iba por mal camino en los estudios y que ya la habian advertido de que la cambiarian de instituto.

    Ya volviendo para casa para volver a estudiar, me encontré por la calle a Laura, que era otra de mis buenas amigas, que venia de la academia. Le comenté todo lo ocurrido ya que antes con todo el follón no pude contarselo, aunque algo seguro sabria, que la gente es muy cotilla. Después me dirijí a casa, y cenando me empieza a sonar el movil. Se escuchaba una voz muy masculina, pero entrecortada, había interferencias y no se escuchaba bien lo que me querían decir... Decidí colgar ya que no se escuchaba nada y me fui a dormir.
    Eran las 4 de la madrugada y volvió a sonar...
    -¡Joder con la cobertura! ¿quien es?- No se oia nada, así que apagué el movil para que no me volvieran a despertar...
    Hey, I just met you and this is crazy
    but here’s my number so call me, maybe

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