- Cuando murió mi padre una amiga con la que hacía mucho que no hablaba ni sabía nada de ella, salió de clase para venir al tanatorio y darme un abrazo.

- Una amiga y su novio me acompañaban en coche al hospital a ver a mi padre cuando estaba ingresado... y luego al salir me daban ánimos.

- Esa misma amiga, un día que estaba de bajón y no quería salir de casa bajo ningún concepto, se plantó en casa con dos latas de coca-cola y una tableta de helado y me propuso ver una peli juntas, o irse si no quería compañía.

- A finales del año pasado tuve una recaída grande del TCA y unas amigas propusieron hacerme una fiesta de "nueva vida", la cual no llegó a realizarse, pero la intención se agradece.

- La que creía que era mi mejor amiga por aquel entonces, cuando estuve ingresada, no se molestó ni en llamarme. Cuando tuve los primeros permisos de salidas no se interesó ni vino a verme, y cuando tuve el permiso de fin de semana, que organicé una quedada para ver a todos mis amigos en un mismo día, no se dignó a aparecer. No supe nada de ella hasta que volví al instituto.

- Una amiga, ver que estaba pasando una mala época, ignorarme por completo en la fiesta de mi cumpleaños, al día siguiente, tras ver que había hecho una burrada la noche anterior, no hablarme de otra cosa que de lo feliz que era con su novio y de su ex acosador. Importándole un pimiento que yo pudiera estar molesta o triste.

- El año pasado fui a un concierto en Barcelona con dos amigos, pues a mitad de concierto me dio un ataque de ansiedad y mis amigos me ignoraron completamente. Al terminar el concierto yo estaba con gente de este foro, y mis amigos me dejaron completamente tirada, con lo cual tuve que pegarme yo sola una buena pateada a las 2 y pico de la madrugada, en una zona y una ciudad que apenas conocía. Todo por no querer mover ellos el puto culo. Esa noche cayeron unas cuantas putadas más, pero paso de contarlas que me hierve la sangre.

Y luego gente que con pequeñas acciones te van sorprendiendo para bien o para mal... eso día a día.