La sumisión no conlleva necesariamente violencia verbal o física pero puede hacerlo si es del gusto del/la sumis@.
Personalmente me considero sumisa en el terreno sexual, y no me molestan para nada unos azotes o algún comentario subido de tono, todo ello dentro de un contexto sexual y cuando el amante en cuestión se pasa le doy un toquecito y seguimos.
Va en cuestión de gustos