Al término de la cuarta reunión desde que comenzaron las negociaciones a principios de noviembre, Asaja, COAG y UPA anunciaron que mantienen el calendario de movilizaciones que arrancará mañana con manifestaciones y cortes de carreteras en distintos puntos de España, por considerar que las medidas son insuficientes.
La ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, afirmó que el Gobierno "ha hecho el máximo esfuerzo posible" a la hora de recoger las reivindicaciones de las organizaciones agrarias en el marco de la legislación vigente hasta compensar la totalidad de la subida de los carburantes. Espinosa afirmó que el Ejecutivo ha empleado todo el margen de maniobra disponible de acuerdo a la normativa comunitaria y dejó entrever que no prevé aplicar medidas para paliar la subida de los carburantes sin el acuerdo del sector. "A veces no es oportuno poner en vigor ayudas que el sector rechaza", subrayó.
La titular del MAPA explicó que el Gobierno ha ofrecido a los agricultores un paquete de ayudas por importe global de 394,2 millones de euros que incluye un aumento del IVA compensatorio en agricultura y pesca, así como un compromiso de actuación sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos. "No podemos ir más allá", aseveró.
Propuestas del Gobierno
Concretamente, la oferta del Gobierno contemplaba aumentar en un punto porcentual el IVA de compensación en agricultura y en medio punto en ganadería, lo que supone una ayuda de 125 millones de euros, así como la devolución del Impuesto Especial de Hidrocarburos a partir del 1 de enero de 2007 con referencia a precios del año anterior.
Incluía además la deducción de un 10% de gastos de difícil justificación en el IRPF por importe de 13 millones, la deducción del 15% de la factura de fertilizantes (46,2 millones) y del 35% para la factura del gasóleo (123,2 millones), así como la reducción general del rendimiento neto en un 2% (67,8 millones), más otros 19 millones dentro del plan renove y de maquinaria común.
Las organizaciones agrarias coincidieron en que la oferta del Gobierno no contempla medidas estructurales a largo plazo que permitan solucionar con eficacia la crisis de precios que atraviesa el campo, pero expresaron su disposición a reanudar las negociaciones.